El pasado 16 de marzo de 2026, los salones de la administración municipal se quedaron pequeños ante la masiva asistencia de la comunidad tenjana. Lo que inicialmente se planteó como una mesa técnica para las Juntas de Acción Comunal (JAC), se transformó en una asamblea ciudadana que dejó un mensaje claro: el municipio no solo quiere ser consultado, quiere ser parte activa del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
¿Qué es el POT?
Imagina que el municipio es una casa grande que compartimos entre miles de personas. Si no nos ponemos de acuerdo en dónde queda la cocina (zona industrial), dónde dormimos (zona residencial) o qué jardín no se puede pisar (reservas ambientales), terminaríamos en un caos total.
El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es, básicamente, el manual de instrucciones y el mapa de navegación que decide cómo vamos a usar nuestro suelo en los próximos 12 años o más.
¿Para qué sirve realmente el POT?
El POT define las reglas del juego para temas que nos afectan todos los días:
- ¿Dónde se puede construir? Determina qué barrios pueden crecer y hasta qué altura.
- ¿Qué áreas se protegen? Identifica los cerros, fuentes de agua y humedales que nadie puede tocar.
- ¿Dónde va el comercio? Define dónde pueden ponerse fábricas, tiendas o cultivos.
- ¿Por dónde pasará la vía? Planea las calles, parques y servicios como el acueducto.
¿Por qué estamos haciendo un nuevo POT?
Para entender el presente, hay que mirar el retrovisor jurídico. El Acuerdo 010 de 2014, que pretendía regir el crecimiento de Tenjo, fue declarado nulo el 6 de agosto de 2025 por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. La razón fue técnica pero de gran impacto: se realizó una revisión general antes de que se cumplieran los 12 años mínimos que exige la Ley 388 de 1997.
Ante este vacío, el municipio regresó a las normas del Acuerdo 009 de 2011. “Actualmente, el municipio se encuentra en un escenario de continuidad del POT vigente y formulación de un nuevo instrumento“, explicó José Luis Salavarrieta, consejero de cultura.
¿Estamos remendando el plan viejo o haciendo uno desde cero? La respuesta técnica es que el municipio ha iniciado una Revisión General, lo que en la práctica significa la formulación de un nuevo instrumento de ordenamiento
Para entender el presente, el equipo técnico presentó una línea de tiempo que explica por qué hoy regresamos a normas de hace 15 años. El municipio ha pasado por varias revisiones:
- 2000: Adopción inicial (Acuerdo 014).
- 2011: Compilación y ajuste (Acuerdo 009), que es el que recobra vigencia actualmente.
- 2014: Se intentó una revisión general (Acuerdo 010), pero fue anulada en 2025 porque no se respetaron los tiempos legales de vigencia de los componentes de largo plazo.
Como bien señaló José Del Cármen Pulido, líder comunitario: “El derogado fue el del 2014… pues fue una revisión general que se realizó a tan solo 3 años de la anterior y debía esperar mínimo 12 años”.
Los cuatro pilares de nuestro territorio
El nuevo POT de Tenjo no se construye sobre el aire; debe respetar cuatro determinantes o reglas de oro que tienen un orden de jerarquía:
- Ambiente: Protección de cerros y fuentes hídricas.
- Seguridad Alimentaria: Defender nuestra tierra para que siga produciendo comida.
- Patrimonio Cultural: La memoria y las tradiciones que nos hacen tenjanos.
- Infraestructura: Vías, servicios públicos y equipamientos básicos.
Durante la reunión, surgió una alerta necesaria sobre quiénes están diseñando nuestro municipio. De un equipo técnico de unas nueve personas presentes, ocho eran hombres y solo una mujer cumplía labores de relatoría. Aunque la administración destacó los perfiles profesionales, la comunidad cuestionó la falta de una mirada diversa y feminista en el diseño urbano. Un ordenamiento territorial que no incluya a las mujeres en su planeación técnica corre el riesgo de ignorar necesidades vitales sobre el cuidado, la seguridad en espacios públicos y la economía del hogar.
La Hoja de Ruta: ¿Qué viene ahora?
La administración presentó una ruta de 7 fases que van desde la identificación de problemas hasta la validación con la CAR y el Concejo Municipal . Sin embargo, la comunidad exigió mecanismos más pedagógicos. “Se solicitó una convocatoria más amplia e incluyente, mediante videos, piezas pedagógicas y perifoneo“, señaló Salavarrieta.
Estas son las 7 fases propuestas para garantizar que este nuevo instrumento no corra con la misma suerte jurídica que el anterior:
- Convocatoria y preparación: Es el detrás de cámaras. Aquí la Alcaldía identifica quiénes deben estar en la mesa (actores), define los temas a tratar y alista los materiales y la agenda.
- Contextualización de la mesa: En este punto se explica a los asistentes por qué se está revisando el POT, qué se busca lograr en ese día específico y cuáles son las reglas para hablar y proponer.
- Identificación de problemáticas: ¡Aquí empieza el trabajo fuerte! Se trata de reconocer qué conflictos, necesidades o tensiones hay en cada sector o vereda (por ejemplo: falta de agua, vías en mal estado o invasión de zonas protegidas).
- Territorialización de aportes (Cartografía Social): No basta con decir el problema, hay que ubicarlo en el mapa. Usando mapas base, la comunidad dibuja y señala dónde ocurren las situaciones detectadas.
- Profundización y análisis: Se busca entender el “porqué”. Se analizan las causas de los problemas, sus efectos, quiénes están involucrados y qué tanto afectan al ordenamiento de todo el municipio.
- Priorización: Como no se puede solucionar todo al mismo tiempo, en esta fase la comunidad ayuda a jerarquizar qué es lo más grave, qué es urgente y qué tiene más impacto directo en el POT.
- Análisis técnico posterior: Finalmente, el equipo técnico toma todos esos hallazgos de la comunidad y los valida para que coincidan con las leyes vigentes y la cartografía oficial del municipio.
Una vez formulado, el proyecto deberá pasar por un riguroso “filtro” de actores: el Consejo de Gobierno, la CAR (que tiene 45 días para su revisión), el CTP (30 días) y, finalmente, la aprobación del Concejo Municipal (60 días)
Ninguna decisión de nuestro territorio sin la comunidad
Desde este medio, y en sintonía con las voces del Consejo de Cultura, destacamos que el ordenamiento no es solo un tema de ladrillos y cemento. José Luis Salavarrieta logró concertar una mesa específica para el sector cultural, entendiendo que el Patrimonio Cultural es uno de los cuatro pilares fundamentales del POT, junto con el ambiente, la alimentación y la infraestructura.
Sin embargo, queda una reflexión pendiente sobre la diversidad en los equipos técnicos. En la reunión se evidenció que, de un equipo de aproximadamente nueve profesionales, la presencia femenina era mínima en roles de toma de decisiones técnicas. Un POT diseñado mayoritariamente por una sola visión corre el riesgo de ignorar cómo las mujeres, los niños y los adultos mayores habitan el territorio de manera distinta. Como se mencionó en la mesa, no se trata solo de perfiles profesionales, sino de garantizar que el equipo técnico integre miradas diversas desde el diseño mismo.
¿Cuál es el cronograma?
Hay que estar En La Juega con la participación. Las jornadas de socialización del POT de Tenjo aún no se han definido por parte de la Alcaldía. Se planteó un primero cronograma entre el 25 y el 28 de marzo, sin embargo días después ese cronograma fue eliminado y hasta la fecha de esta publicación no hay divulgación de un cronograma de socialización por parte de la Alcaldía Municipal, según el compromiso establecido en la reunión del 16 de marzo.
El dato clave:
Tenjo ya cuenta con una nueva cartografía aprobada por el Agustín Codazzi (IGAC), con una escala detallada de 1:2000. Esta herramienta, ya publicada en ‘Colombia en Mapas‘, será el lienzo sobre el cual la comunidad debe empezar a dibujar sus necesidades.
Este es el momento de levantar la mano. El POT es el contrato social más importante de nuestro municipio y en Cultura en Vivo seguiremos vigilantes para que la voz de la comunidad no sea solo un acta de asistencia, sino un mandato para el territorio.